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Eduardo Rodríguez |

 



Bienvenido!
en este sitio encontrarás el tema de los CAFÉS y VINOS Filosóficos que presento con frecuencia, información sobre la Asesoría Filosófica Individual y Grupal, sobre las Jornadas y Retiros filosóficos, referencias a mi Curso Online de Filosofía Práctica, ejemplos y síntesis de los temas dados, mi curriculum/perfil profesional y un formulario para que me contactes...

AGENDA

VINOS FILOSÓFICOS

 

Compartimos la reflexión filosófica con un grupo reducido de asistentes, en un clima de amistad, acompañados de un buen vino y algo rico para saborear...

AGENDALO:

 

 

ACTIVIDADES de Septiembre previstas próximamente:

El Sábado 4 no tendremos actividad en Zona Norte atendiendo a que participaré de las XX Jornadas de Psicología Humanística y Counseling de HOLOS Capital, con el tema: "El difícil arte de escuchar".

El próximo "Vino Filo" en Zona Norte será el Sábado 11, con un tema aún a definir.

SÁBADO 11 de SEPTIEMBRE a las 20 hs.: Vino Filosófico en Zona Norte

Muy cerca de San Isidro, a 2 cuadras de Av. Del Libertador al 18.000 (Beccar)

GRUPOS REDUCIDOS (anotarse con anticipación)

-Ambiente agradeblemente climatizado-

Inscripción telefónica al 4743- 7725 o al 15 5484 9646 (dejar dicho nombre y un número de contacto para comunicarnos y darles dirección exacta)

Nos acompañarán en esta ocasión Bodegas Escorihuela Gascón de Mendoza, con su excelente vino Syrah 2004.

* El tema a presentar el Sábado 11 de Septiembre aún no se ha definido.

* El tema presentado en el último encuentro, del Sábado 28 de Agosto fue el siguiente:

“Repensar lo moral en un escenario en cambio”                                                                                      

¿Por qué este tema?  Porque escucho frases que son una especie de lugar común: “ya no hay valores”, “ya no hay moral”, “todo da lo mismo”…, planteados con una nostalgia que me preocupa... Es que, como en toda crisis -y más allá de nuestras lamentaciones-, considero que estamos frente a una “nueva oportunidad” para repensar nuestra dinámica social, nuestra propia escala de valores y la puesta en juego de nuestros juicios y prejuicios…

Por eso propongo  una reflexión sobre los cambios morales producidos en el tránsito de la Modernidad a nuestro presente, en una especie de paso de la “moral laica moderna” a lo que hoy se presenta como la época del “posdeber”.

Veremos así que dejamos atrás una sociedad configurada desde acuerdos éticos preestablecidos para dar lugar a otra, donde los sujetos vamos conformando nuestros propios criterios valorativos, en el juego interactivo de las diferencias. 

Probablemente se trata de una realidad más compleja, pero sin duda es también más rica para el dinamismo de las libertades y el reconocimiento de lo humano... 

¿Te animás a pensar tus juicios y tus propias conductas morales frente a este escenario inédito…? Te esperamos.

CITAS con las que fuimos pensando el tema:

“La esfera ética se ha convertido en el espejo privilegiado donde se descifra el nuevo espíritu de la época. Hace poco, nuestras sociedades se electrizaban con la idea de la liberación individual y colectiva, la  moral se asimilaba al fariseísmo tanto como a la represión burguesa. Esa fase ya se ha vivido: mientras que la ética recupera sus títulos de nobleza, se consolida una nueva cultura que únicamente mantiene el culto a la eficacia y a las regulaciones sensatas, al éxito y la protección moral, no hay más utopía que la moral, el siglo XXI será ético o no será.
Esto no impide al mismo tiempo ver cómo se perpetúa, al hilo de una amplia continuidad secular, un discurso social alarmista que estigmatiza la quiebra de valores, el individualismo cínico, el final de cualquier moral. Oscilando de un extremo a otro, las sociedades contemporáneas cultivan dos discursos aparentemente contradictorios: por una lado el de la revitalización de la moral, por el otro el del precipicio de la decadencia que ilustra el aumento de la delincuencia, los guetos en los que reina la violencia, la droga y el analfabetismo, la nueva gran pobreza, la proliferación de los delitos financieros, los progresos de la corrupción en la vida política y económica. Sin duda, los lazos entre estos dos polos no faltan, ya que la efervescencia ética puede ser interpretada como reacción a la decrepitud de los comportamientos, como resuperación de las conciencias confrontadas con el engranaje de la irresponsabilidad individualista. Pero la respuesta nunca elucidará el fondo de la cuestión: si la cultura de la autoabsorción individualista y del self-interest es dominante hasta tal punto, ¿cómo explicar la aspiración colectiva a la moral? ¿Cómo seres vueltos sólo hacia ellos mismos, indiferentes al prójimo tanto como al bien público, pueden todavía indignarse, dar pruebas de generosidad, reconocerse en la reivindicación ética?”  Gilles Lipovetsky, El crepúsculo del deber.

“El tipo de sociedad que uno se representa cuando lo configura según un modelo de orden se caracteriza por la existencia de un acuerdo social previamente establecido. Cada individuo tiene una imagen suficientemente clara de su posición y de su papel social; sabe también que tipo de relación puede establecer con los demás a partir de este papel. (…)
No se desconocen las relaciones personales pero se viven a través de las representaciones sociales. Basta pensar, por ejemplo, en la manera de vivirse las relaciones familiares en la familia tradicional. El padre representa la autoridad; la madre es el alma del hogar; el hijo es, ante todo, el que se somete tanto a la autoridad como al cariño. La vida afectiva y los deseos sexuales, que podrían personalizar la relación, y hacerla también conflictiva están como arropados por el manto de las imágenes aceptadas socialmente. (...) La moral es la armonía del conjunto social, tal como se halla representada en las conciencias individuales, en las familias y en la sociedad global.
Muy diferente es el tipo de sociedad que uno se representa cuando lo configura según un modelo de equilibrio. Cada individuo está en búsqueda permanente de la imagen que el mismo se hace de su papel; no sabe muy exactamente como entrará en relación con otros papeles porque desconoce cuáles son las previsiones reales, ni las suyas ni las de sus prójimos. (…)
En una sociedad según el modelo de equilibrio, la moral será percibida fundamentalmente como campo de tensiones entre deseos contradictorios, elecciones excluyentes, libertades y poderes que se enfrentan en la realidad de las situaciones. Es la réplica de las distorsiones sociales, de las diferencias de situación, de valores que no llegan a la armonía perfecta. La moral es el espacio del consentimiento entre elecciones conflictivas.” Albert Donval, La moral cambia.

“Relativizar las esperanzas mantenidas por la corriente ética no significa desacreditarlas. Si las exhortaciones filosóficas a la moral de la generosidad solo tienen virtud de encantamiento, sin alcance moral, el porvenir se anuncia bajo una luz por lo menos inquietante. Sin darle la razón a las prédicas moralizadoras ni al fetichismo del self-interest, abogamos aquí por la causa de las éticas inteligentes y aplicadas, menos preocupadas por las intenciones puras que por los resultados benéficos para el hombre, menos idealistas que reformadoras, menos adeptas a lo absoluto que a los cambios realistas, menos conminatorias que responsabilizadoras. En suma, mejor acciones interesadas pero capaces de mejor la suerte de los hombres que buenas voluntades incompetentes.”   Gilles Lipovetsky, El crepúsculo del deber.

“Algunos tendrán nostalgia de aquella caverna platónica donde había promesa de verdad si éramos capaces de ascender  a ese mundo pensable ideal, garantía de bien y verdad.  Nosotros, en cambio, estamos en “otra  caverna”  donde debemos resolver qué tipo de normas y de instituciones queremos y sabiendo que no hay tal afuera ideal (al menos alcanzable definitivamente) Esto puede producirnos cierto escalofrío, pero creo que en algo hemos avanzado..., en que no pueden, aunque quisieran, encadenarnos... 
Quizás hoy somos conscientes de que nunca dejamos del todo ese hábitat y que, en realidad, lo que hacemos es pasar de una caverna a otra...; pero al menos podemos ganar en humanidad haciendo los espacios más amplios y abriendo ventanas para que haya más luz y el aire sea más respirable...
“Y así, seguimos buscando la verdad, sabiendo que no podemos alcanzarla definitivamente... No es obstinación ni resignación, sino reconocimiento de que nuestra propia condición humana, a la vez que frágil y situada, conlleva la utopía y la sed de infinito. Nuestra “historicidad”, es ciertamente un límite para la comprensión de las cosas y los hechos pero, simultáneamente, es el horizonte desde el cual dicho conocimiento es posible y con él, nuestra realización personal y colectiva.
Y en este caminar, justamente porque tomamos conciencia de nuestra precaria condición que, por ser histórica, es condicionada socio-culturalmente, nos  abrimos al reconocimiento de la otra palabra, la del que es diferente porque no tiene mi lengua, mi sexo, mi edad, mi color de piel, mi religión, mis valores... Bajamos el tono, acallamos de algún modo el propio discurso para sintonizar con esa voz ajena que a veces me grita para que lo descubra en la vaciedad del entorno, o que me susurra y me balbucea al oído diciendo: soy distinto/a, soy otro/a que merece ser reconocido/a.
Al hombre noble, la verdad siempre lo seduce, pero para ello hay que vencer la propia estrechez de miras, cuando no del propio corazón. Ahora, en estos tiempos, donde han quedado atrás las certezas antiguas o “modernas” y sus falsas seguridades, aprendimos que el llamado de la verdad puede venir ya no sólo del “más allá”, o de la “rigurosidad de la ciencia”, o del “nosotros ideológico”, sino también de esas otras voces, muchas de ellas amordazadas o silenciadas. Reconocer que son posibles otras verdades, diversas de las propias o  de la propia familia, o entorno cultural, o clase de pertenencia es en definitiva hacer lugar al reconocimiento del otro, del diferente de mí, para hacer “la caverna” más habitable y respirable...
Nuevas voces...,
otros verdades que me rehabilitan como humano
si estoy  dispuesto a escuchar ya no la palabra propia
sino el murmullo de la alteridad,
o, mejor aún... sus ecos...,
sus ecos...,
sus ecos...”
Eduardo D Rodríguez, Filosofía práctica, encuentros para repensar la vida.

 

El Sábado 11 de SEPTIEMBRE, muy cerca de San Isidro, a 2 cuadras de Av. Del Libertador al 18.000 (BECCAR). VINO Filosófico con grupos reducidos (sólo con inscripción telefónica previa). El encuentro comenzará a las 20,00 y concluye alrededor de las 22,30.

VINOS FILOSÓFICOS muy cerca de San Isidro (a 2 cuadras de Av. Del Libertador al 18.000, en BECCAR). Nos reunimos en un espacio cálido, familiar, que invita  a la escucha atenta y a la conversación simple, sincera, intimista, compartiendo un excelente vino  Syrah 2004 de la Bodega Escorihuela Gascón y saboreando algo rico; "como si estuvieran en casa"...

               

La dinámica de estos Encuentros es la siguiente: hago una presentación teórico vivencial de aproximadamente una hora sobre la temática anunciada y luego de una "pausa" de unos 30 minutos para compartir algo rico, continuamos intercambiando entre todos los que deseen, los interrogantes o resonancias surgidos de la exposición.

Por cualquier consulta pueden escribirme a estos correos electrónicos:

edudrodriguez@arnet.com.ar
  ó   edudrodriguez@yahoo.com.ar

 

            

El valor de los VINOS FILOSÓFICOS es de $ 40 (¡continuamos por ahora con este valor promocional!). Esto incluye la consumición de algo rico acompañados con los vinos de la Bodega Escorihuela Gascón o bien agua o gaseosa.

El valor de los CAFÉS FILOSÓFICOS es de $ 40 por persona (en estos momentos, esta actividad se está llevando a cabo sólo en grupos pequeños, en la zona de Recoleta). Este importe incluye la consumición de te o café con algo dulce para acompañar la infusión.

¿QUÉ ES UN CAFÉ O UN VINO FILOSÓFICO?

Es un espacio de reflexión sobre la propia existencia, un momento de encuentro e intercambio de ideas sobre lo que nos pasa, una ocasión para hacer una pausa en nuestra rutina..

¿Dónde se inician?: se iniciaron en los cafés Franceses por la década de los 90 y llegó a nuestro medio local de la mano de Luis Jalfen, un colega ya fallecido que hacía sus encuentros en un café de la zona de Palermo (un barrio de la ciudad de Buenos Aires) y de Roxana Kreimer, otra colega que lleva adelante sus cafés en su Instituto de Belgrano (otro barrio de nuestra ciudad)

¿Cuál es la finalidad?: acercar la filosofía a la gente, porque partimos de la idea de que nuestra disciplina tiene que perder su acartonamiento y no puede quedar reducida a las cátedras universitarias o a exclusivos encuentros académicos. Debe también llegar al varón y la mujer común, para que esta "filosofía práctica" le ayude a pensar su propia realidad y a vivir mejor, asumiéndose más auténticamente.

¿Qué hacemos?: un primer momento más bien teórico expositivo, sencillo y al alcance de todos, para dejar luego lugar a las preguntas y la participación de los asistentes.

¿A quién está dirigido?: a todo público, adultos y jóvenes, aunque no tengan una experiencia filosófica previa. Basta con tener interés por la reflexión compartida y participada.

¿Cuánto dura?: dura aproximadamente 2 horas y media y se hace un intervalo entre los dos momentos de la actividad (la de exposición teórico práctica y la de discusión e intercambio) para compartir una infusión o una picada, según se trate de "café" o "vino filo".

.¿Dónde los realizamos?: en divesos ámbitos y lugares de la ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires: Palermo, San Isidro, Pacheco, etc. Los Vinos Filosóficos los estamos presentando en la localidad de Beccar o en el barrio porteño de Almagro.

Aquí podés descargar en formato Word algunos ejemplos de cafés y debates que ya hemos organizado:

"El desafío de los valores hoy" descargar síntesis

"La experiencia de ser puentes" descargar síntesis

"La mujer en la sociedad globalizada" descargar síntesis

"La Soledad" descargar síntesis

"El Consumismo" descargar síntesis

"Los Miedos" descargar síntesis

Esto es una lista de algunos temas posibles para el dictado de próximos cafés, charlas o encuentros filosóficos (hay otros, es cuestión de consultar):

"Despertando nuestra actitud filosófica..." Partimos aquí de la premisa de que "todos somos filósofos, pero lo hemos olvidado o no tenemos este rol suficientemente presente". Por eso la invitación a esta actividad tiene por finalidad motivarnos a revisar y recuperar nuestra actitud filosófica, esto es, nuestra capacidad de asombro, ocio, escucha, sospecha... Recuperar el niño..., el “comodín” que llevamos dentro para ser algo más que "simples figuras" del mazo de la existencia...
Se entenderá que no estamos hablando de la juventud como una etapa cronológica sino como actitud vital, como un modo de instalarse existencialmente frente a las cosas y los otros. Es una invitación para "volver a ver", para "ver de nuevo", así como con Antoine de Saint Exupéry, el autor de El Principito, se descubría un elefante digerido por una boa allí donde la mayoría solo llegaba a visualizar un sombrero...
"Asombrarse ante la existencia, no es algo que se aprende, es algo que se olvida" afirma Jostein Gaarder (filósofo noruego autor de "El mundo de Sofía"). De tomar conciencia de esto se tratará este encuentro…

Recuperando el "asombro" como disposición original... Te invito con la intención de que recordemos o incluso recuperemos la memoria...; sí la del "niño curioso y juguetón" que llevamos dentro. Se entenderá que no estamos hablando de la juventud como etapa cronológica de la existencia sino como actitud vital, como un modo de instalarse existencialmente frente a las cosas y los otros. Es una invitación para "volver a ver", para "ver de nuevo". Así como con Antoine de Saint Exupéry, el autor de El Principito, que descubría un elefante digerido por la boa, allí donde la mayoría solo llegaba a visualizar un sombrero...
"Asombrarse ante la existencia, no es algo que se aprende, es algo que se olvida" Jostein Gaarder (autor de "El mundo de Sofía")

En el fondo de la caverna de Platón. La famosa alegoría que Platón presenta en su libro de “La República” es una imagen formidable que, tras muchos siglos de historia, puede seguir facilitándonos el análisis de nuestro tiempo en torno a temas como la libertad y, especialmente, la verdad.
Platón pensó aquél relato de alto contenido pedagógico (esos prisioneros sentados en el fondo de una caverna mirando las sombras proyectadas en el fondo) para mostrar el camino que va de la ignorancia a la sabiduría, de la esclavitud a la emancipación y entendía que el largo ascenso de la oscuridad a la luz era el destino de “los aristoi”…, los mejores…, los filósofos, enamorados por definición, de la verdad. Para él, alcanzar este conocimiento, era el resultado de un proceso de ascenso cognitivo pero a la vez, espiritual.
Sócrates ya había puesto el acento en el reconocimiento de la propia “ignorancia” como clave de toda búsqueda auténtica y Protágoras, el sofista, había hecho temblar todos los cimientos con su afirmación de que “el hombre es la medida de todas las cosas…”. Pero la discusión del tema ya había empezado antes, con la idea del ser único y acabado que planteaba Parménides frente a la realidad como un fluir inagotable que sostenía Heráclito “el oscuro”… 
Dos milenos y medio después, en el escenario posmoderno, ¿qué será para nosotros la verdad? ¿Es posible alcanzarla en medio de “la sociedad de la comunicación generalizada”? ¿Será una verdad única, oculta tras los velos de la información y la publicidad, o una construcción social, resultado de los múltiples juegos del discurso? ¿Existen verdades universales o se configuran según el cristal con que se mire? ¿Hay una realidad última y verdadera o estamos más bien en medio de una multiplicidad heterogéneo, pluricultural, históricamente situada y abonada por las culturas que la configuran…? ¿Podemos salir del fondo de la caverna hacia la radiante luz de la verdad o pasamos de una caverna a otra, quizás con más aire y luz pero siempre limitada…? 
Los esperamos en este próximo vino filosófico para indagar juntos, socráticamente, que es esto de “mi verdad”, “tu verdad”, “nuestra verdad”, la verdad…, la VERDAD… , La verDAD… , la VERdad…, l a v e r d a d…, La VeRdAd…

¿Nos podemos permitir ser felices...? Dice el pensador francés contemporáneo, André Comte-Sponville, en su libro “La felicidad, desesperadamente” que “no somos felices a veces porque todo va mal…-pero agrega además que muchas veces- no somos felices, aunque no siempre porque todo va mal.  También ocurre, y con mayor frecuencia, que no somos felices ni siquiera cuando todo va más o menos bien, al menos para nosotros…”
  ¿Qué nos pasa? Muchas preguntas entonces se me agolpan y te las comparto: ¿estamos “llamados” a ser felices o a hacer felices a los otros? ¿tiene “precio” la felicidad?; ¿es la felicidad resultado del azar o fruto de una tarea...?; ¿el costo a pagar para “ser felices” en la sociedad de alto consumo será el de la alienación...?
Voltaire ironizaba diciendo que “buscamos la felicidad sin saber donde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo confusamente que tienen una”  en tanto Goethe sostiene que  “el que produce con alegría y se alegra de lo producido es feliz”.  Te invito a preguntarnos juntos sobre este tema donde pareciera jugarse el sentido último de la existencia personal...

¿Y si mejoramos nuestra comunicación con los otros...? La comunicación es consustancial a nuestra naturaleza lingüística...; somos "animales discursivos".
"No es posible no comunicarse" dice Paul Watzlawick en su 1er. axioma de la comunicación humana..., ¿pero que mal que lo hacemos no? ¿Por qué resulta tan difícil entender al otro o hacerse entender por él...?
Por eso queremos en este encuentro revisar "cómo decimos lo que decimos" y "cómo entendemos lo que nos dicen".
Sí, ponemos el acento en la detección de dificultades en la comunicación interpersonal porque estamos convencidos de que, si podemos ayudar a clarificar el pensamiento y la comunicación, evitaremos muchos malos entendidos y mejoraremos nuestros vínculos con los otros.

"Los valores en nuestro tiempo: un desafío ineludible". Un análisis de nuestra cultura desde la realidad de los valores presentes.

"Hombres necios que acusáis...". ¿Qué ha ganado y qué ha perdido la mujer con los cambios socioculturales acaecidos en estas últimas décadas....? ¿Son ellas nuestras sombras", nuestro complemento, nuestra competencia, nuestra perdición, nuestra debilidad, nuestras compañeras...? Una reflexión sobre la realidad de la mujer en nuestra cultura occidental, en el marco de expansión de la sociedad global.

"¿Y si hablamos del amor...?"
Hablar del amor es referir a lo más hondo de la experiencia humana; es remitir a nuestros miedos, expectativas, sentimientos, decisiones, logros, opciones fundamentales...; es hablar de lo que funda y da sentido a nuestra vida...
Hablar del amor es decidirse a hablar de "lo que uno es" y de "lo que uno podría ser"..., porque el amor nos constituye, nos vertebra, nos imprime el sello de "humanos"...
Por eso, hacemos una reflexión sobre este tema central de la existencia, explicitando el carácter constitutivo que le cabe al amor en el proceso de personalización de cada sujeto humano...
"Ama y has lo que quieras" llegó a escribir Agustín de Hipona...
"Gracias al amor se adquiere la convicción vívida de que la existencia no es sólo un hecho (...) sino que posee una justificación". Ignace Lepp

"Los vínculos: la experiencia de ser Puentes..." Quizás, una de las imágenes más hermosas con las que se puede asociar lo humano, sea esta de "ser un Puente". Sí, ser Puentes por donde la vida pasa, circula, se transmite a otros, rebasando la propia existencia.
Los invitamos a reflexionar o mejor a meditar sobre la calidad de nuestros vínculos a partir de esta sugerente metáfora...

"De la memoria y el olvido" Una invitación a una tarea de deconstrucción y reconstrucción de la propia historia y del grupo de pertenencia.

"Consumo, luego existo" Una mirada nosotros y nuestros hábitos de consumo en una sociedad capitalista que ha hecho de esta dinámica económica el paradigma del actual modo de vida.

"El miedo no es zonzo..." eso dice el refrán con razón; por eso seria importante escucharlo...  ¡No hay miedos injustificados!, y aunque fuimos educados en el miedo propongo una nueva mirada: dejar de convertirlo en un problema para verlo como una señal. De esto vamos a hablar, de nuestros miedos, desde el más raigal, el miedo a la muerte, hasta el miedo a ser felices, pasando por el miedo a vivir,  a estar solos, “a poder”, a “ser distintos”, etc. Reflexionaremos sobre esta emoción básica, de enorme valor para revisar nuestras respuestas y recursos frente a lo que nos amenaza...

"De carne somos..." Una reflexión sobre nuestra corporeidad, desde el dualismo helénico y la tradición cristiana -que hicieron del cuerpo "la cárcel del alma"-, hasta el "cuerpo a la carta" de nuestro presente posmoderno

"¡Yo tengo el poder...!" ¿Es lo mismo tener autoridad que tener poder...?, ¿de dónde viene la autoridad...?, ¿se aprende su ejercicio...?¿Cómo resuena, en una realidad donde "la autoridad pesa", aquella frase de Carl Rogers: "mi experiencia es mi máxima autoridad"? Una reflexión sobre el ejercicio de la AUTORIDAD en el ámbito de la familia, los amigos, la empresa, etc...

"Somos una hebra en la trama del mundo" Los invito a una reflexión acerca de nuestro modo de habitar, de instalarnos existencialmente. El ajetreo de nuestra sociedad mercantil nos hace probablemente creer que nuestro modo de existir es el único posible: comprar, vender, dominar, poseer, manipular...
El legendario Jefe indio Seattle, a mediados del siglo XIX, nos dio un ejemplo de enorme sabiduría sobre otra forma de entender nuestro entorno y el vínculo que nos une con los otros, con la naturaleza y con las cosas.
" Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra. Todas las cosas están conectadas, como las sangre que nos une a todos. El hombre no tejió la trama de la vida, es apenas una hebra en ella. Todo lo que le haga a la trama, se lo hace a sí mismo" (alocución del Jefe Seattle al representante del Gobierno de EEUU en 1852)

"Sólo sé que no sé nada..." Sócrates y nosotros. Una mirada de una época, el siglo V aJC en Atenas, con la que podemos establecer ciertas concordancias con nuestro presente. El perfil de un hombre que se convirtió en el símbolo del filósofo comprometido. Una condena a muerte que aún hoy sigue generando debate, que divide las opiniones y los ánimos y nos lleva a revisar nuestras propias convicciones u opciones éticas
Nos dice: "Yo jamás fui maestro de persona alguna, sino que, cuando alguien, sea joven, sea viejo, desea oírme hablar o presenciar mi modo de comprometerme, nunca pongo obstáculos, ni tampoco soy persona que converse mediante estipendio y se niegue a dialogar sin él, ya que lejos de eso, me pongo a disposición de todos, del rico como de pobre, para que me pregunten y para que todo el que quiere escuche lo que digo al responder"

Transitar de la "solitariedad" a la "soledad"... La soledad, entendida como “solitariedad”, es el estado de aquel que está dolido con la vida y los otros… No puede aceptar o resignificar alguna pérdida, abandono, ausencia… y trata de llenar ese vacío con la búsqueda de relaciones superficiales y efímeras, distracciones banales, sucedáneos y distintas formas de adicciones en un intento de escapar de esa situación… (Aunque quizás no está haciendo otra cosa que escapar de sí mismo…). Es muy sabio el cuestionamiento de André Comte-Sponville, cuando se pregunta retóricamente: “quien no sabe vivir con uno mismo, ¿cómo puede saber vivir con otro? Quien no sabe habitar su propia soledad ¿cómo podría pasar por la de los demás?”. Es que la soledad puede también ser el terreno fértil para conocernos mejor, sentirnos más íntegros y establecer encuentros más auténticos con los otros... En este sentido es que el psicólogo y sacerdote francés Ignace Lepp llegó a decir que “sólo en la soledad el yo se capta conscientemente a sí mismo y aprende el sentido verdadero de la existencia”. Estén solos o estén muy bien acompañados, los invitamos este sábado a revisar sus propias "solitariedades" y hacer lugar a auténticas "soledades".   


¿Cómo asumir la cotidianeidad sin rendirse a la rutina? Una reflexión a partir de Sísifo, ese personaje mítico que es castigado por los "dioses" a un trabajo inútil y sin esperanza: subir una piedra una y otra vez a la cima de una montaña. Una tarea absurda que recuerda nuestra rutina y que Sísifo aprende a vencer... Una invitación para pensar nuestro diario vivir, superando toda resignación y asumiéndonos auténticamente.

La moral en nuestro tiempo... Una reflexión sobre los cambios morales producidos en el tránsito de la Modernidad a nuestro presente. Dejamos atrás una sociedad configurada desde acuerdos morales preestablecidos para dar lugar a otra, donde los sujetos vamos conformando nuestros propios criterios valorativos en el juego interactivo de las diferencias. Probablemente se trate de una realidad más compleja, pero sin duda es también más rica para el dinamismo de las libertades y el reconocimiento de lo humano...

¿Relaciones YO-TÚ o relaciones YO O tú? Te invitamos a reflexionar sobre nuestros modos de relacionarnos con los Otros, con el Mundo y lo Eterno, a partir de la iluminadora visión que el filósofo judío Martín Buber desarrolla en su obra "Yo y Tú", texto fundamental del personalismo dialógico del siglo XX. Podemos decir que el "Yo en sí" no existe, sino que vivimos en un mundo de relaciones, porque "toda vida verdadera es encuentro". Dirá también Buber: "Cuando colocado en presencia de un hombre que es mi Tú, le digo la palabra fundamental Yo-Tú, él no es ya una cosa entre las cosas (...) él es el Tú y llena el horizonte".


Nietzsche: ¿ "la muerte de Dios" o el fin de las religiones? Un abordaje de la experiencia religiosa a partir de aquella expresión que representó el agotamiento de toda una cosmovisión. ¿Fue ésta la manifestación de un radical ateismo, en sintonía con las corrientes de izquierda de la época, o más bien el deseo de la recuperación de una comunión perdida con lo sagrado, enmascarada tras los ropajes religiosos de la tradición grecolatina? De lo que no hay duda, es que después de leer a Nietzsche, ninguna experiencia de Dios puede ser la misma.

Reivindicando a Epicuro... Epicuro fue un filósofo de la 2da. mitad del siglo IV a JC, mayormente ignorado cuando no desacreditado por la tradición filosófica antigua y medieval. Es que vivió en comunidades mixtas donde se hizo un culto de la amistad, habló de buscar la felicidad en un placer medido y de sentirnos libres de todo temor sobre la acción de los dioses, el destino y la misma muerte... Sí, este "sabio" del período helenista hizo y dijo demasiado para lo que muchos se atrevían a escuchar...

¿Sabías que podés ser más creativo...? ¿Por qué un café sobre la creatividad? Porque tiene que ver con poner en juego lo mejor de nosotros. Se tiende a reducir el tema al ámbito artístico o científico, pero podemos ser creativos en todos los órdenes de la vida y en cualquier actividad que desempeñemos. Supone un "poder ver" más allá, un mirar la realidad desde otro lugar y habla de una plasticidad que se pone en ejercicio, es decir, "podemos aprender" a ser más creativos. Para eso, antes de "vencer los límites de las cosas" hay que superar los corsé impuestos por la familia, la sociedad y la propia falta de confianza en nuestros recursos y capacidades personales...

¿Los MCS, nos disciplinan o nos emancipan? Pensadores contemporáneos como Vattimo, Lyotard, Lipovetsky, García Canclini..., nos muestran que los Medios Masivos de Comunicación pueden ejercer un rol distinto al que solemos atribuirles en nuestra cultura actual... Mientras la mayoría de los "teóricos sociales" siguen demonizando el poder de la televisión y la prensa escrita, con el argumento de que nos manipulan y nos conducen como ganado, estos autores coinciden en ver que la expansión de la "actual cultura de masas" multiplica las ofertas, amplía las miradas, deja lugar a nuevas perspectivas, interpretaciones y modos de expresión

¿Somos los sujetos narcisistas de una sociedad posmoderna? Suele relacionarse al sujeto posmoderno con la manifestación de una revolución individualista, expresada en la figura arquetípica de Narciso, ese personaje mitológico caracterizado por su orgullo, vanidad y autosuficiencia. Mi hipótesis es que no resulta del todo apropiado asociar la cultura presente a este personaje así caracterizado. A mi entender, la existencia en nuestra época viene más bien ligada a una sensación muy profunda de frustración, vacío afectivo y angustia que intentaremos mostrar.

¿Trabajo para "vivir"..., vivo para "trabajar"...? Esta invitación para reflexionar sobre el tema del trabajo en nuestra vida y en nuestra cultura. Una pregunta que nos lleva a calificar cómo entendemos ese trabajo personal en una sociedad de consumo, para ver el tema en el marco de una "ética del trabajo", para distinguir entre vocación y ocupación, ocio y negocio... Mi intención final es proponer una superación de la dicotomía presentada, en vistas de una integración dinámica de la "vida" y el "trabajo"...

¿Y si hablamos de la gratitud...? Te invito esta vez a reflexionar sobre la experiencia de la GRATITUD. Una virtud "pequeña", con poca prensa moral (no es el caso de la justicia, la prudencia, la valentía, la tolerancia...), pero que funda nuestro sustrato más básico. En la gratitud se juega nuestro modo de ser existencial frente a la vida y los otros.. Quien no sabe agradecer no ha podido aún dar el paso indispensable para "ser hombre": el salir de sí...

Nuestra vivencia del "tiempo"... Antes de que la tiranía del reloj rigiera nuestro ritmos, el hombre se movía conforme a los dictados del llamado "tiempo natural": el amanecer, el cenit solar, el crepúsculo...
En la modernidad y conforme avanzaba la revolución industrial, la aceleración del tiempo pasó a ser sinónimo de productividad, rendimiento, eficiencia, ganancia... Hoy sabemos lo que esto representa: estrés, depresión, irritabilidad, comunicaciones superficiales cuando no resquebrajamiento de los vínculos, etc.
Desde fines de los años 80 todo un movimiento "slow" (lento en inglés) viene tomando cuerpo, intentando proponer una "desaceleración" de nuestros ritmos de vida, una toma de conciencia de cómo trabajamos, comemos, hacemos el amor o vivimos, para apostar por una vida física, psíquica y espiritual más equilibrada y saludable.
No se trata de abandonar necesariamente nuestras ciudades o trabajos o demonizar los avances de la tecnología, pero sí de tomar la decisión de transitar un "tiempo más humano". Te invito a "tomarte tu tiempo"..., para pensar sobre todo esto...

¿Y si reflexionamos acerca de la muerte...? "¿Dónde está, oh muerte, tu victoria...?", desafía el escritor bíblico que confía en la redención cristiana...; "cuando la muerte llega, uno ya no está", minimiza el filósofo griego Epicuro y "somos un ser para la muerte" sostiene dramáticamente Martin Heidegger en el siglo XX...
¿Quién tendrá razones...?, seguramente cada uno de ellos en la medida que brotan estas expresiones de su mismísima experiencia vital...; pero, ¿cuál es la nuestra?, ¿qué podemos opinar sobre la muerte...? ¿qué razones argumentar para sostener esas opiniones...?
Te invito para ver que han dicho sobre la muerte los pensadores más esclarecidos de todos los tiempos, pero también para ver que representa la muerte para vos..., para mí... Es que, en definitiva, se trata de una realidad profundamente personal..., porque nadie..., sí, nadie, podrá morir en nuestro lugar...

¿Y si hablamos del sentido del  Humor…? (y nos reímos un poco de nosotros mismos :-)  ¿Por qué no hablar del sentido del humor; sí, y presentarlo incluso como una virtud?  Muchos podrían cuestionar el alcance del carácter virtuoso de una disposición hacia el buen humor, pero justificaremos nuestra valoración.
El sentido del humor es una condición que "muerde" en el corazón mismo de nuestras relaciones interpersonales y a la vez afecta nuestro ser más íntimo. La persona hosca, gruñona, ácida, cascarrabias, en definitiva, malhumorada, difícilmente pasará el examen para llegar a una vida feliz y podríamos asegurar que un "virtuoso" sin humor empequeñece su virtuosidad.
Sí, el humor es “cosa seria” porque es un gran arma a la hora de romper ciertos “hábitos mentales”. El humor nos hace “des-acartonados”, más plásticos, más creativos, más frescos, más libres…
Así, distinguiremos al sentido del humor de la actitud "grave", solemne, circunspecta pero también lo haremos tomar distancia de la frivolidad y la vulgaridad.
Nos permitiremos advertir sobre el peligro del humor irónico si no tiene otro fin que poner en evidencia un cierto aire de superioridad frente al límite o carencias del otro.
En fin hablaremos del humor, pero sobre todo, trataremos de pasar un grato momento, y, por qué no, reírnos un poco de nosotros mismos… 
“Choza donde se ríe, vale más que palacio donde se llora…” Proverbio chino

Del "culto religioso" a la "sacralidad del hombre". A lo largo de la historia, en nombre de Dios o de la religión, se han llevado adelante verdaderos procesos de liberación humana, desde la salida (real o simbólica) de Egipto del pueblo hebreo, hasta las teologías de la liberación de fines del siglo XX, para citar sólo dos ejemplos representativos. Pero, lamentablemente, la religión ha sido también y más habitualmente, -en palabras de Marx-, no sólo "el opio de los pueblos" sino algo mucho peor aún: la excusa o la justificación para dominar, esclavizar o eliminar al otro...
Quiero en este espacio de reflexión poder explicitar un cambio de eje, de perspectiva... Ver el tránsito que supondría un descentramiento de las religiones tradicionales, basada en lo cultual, lo institucional y lo doctrinal, para dar lugar a un nuevo centro que tiene su eje en la "sacralidad del hombre", su valor de fin y no de medio o mercancía.
"Las religiones que dicen llevar a Dios a expensas del hombre, esto es: sacrificando el cuerpo, asfixiando la vida, negando al " diferente", no son otra cosa que un camino de engaño y manipulación...".
"Toda oposición entre lo sagrado y lo humano termina siendo una máscara para privatizar la salvación" (de mi artículo: Apuntes "sin Dios")

¿"Ser libre" o "hacerse libre"...? El mundo griego pensaba en la absoluta sujeción del hombre a las fuerzas divinas que jugaban sus rencores y cóleras en términos de tragedia humana.
El cristianismo rescató la idea de libertad, pero en un escenario signado con el sello de la culpa original y entramado en un providencialismo que, muchas veces, recaló en la pasividad del hombre frente a la "voluntad" de Dios.
El existencialismo sartreano llegó a decir que el hombre está "condenado a ser libre".
Ni la sumisión al destino ni la ilusión de una absoluta libre-indeterminación... No nacemos libres; la libertad se busca, se gana, se conquista.
"En vez de hablar de que el hombre es libre, es preferible comenzar diciendo que este ser, capaz de esclavizarse y esclavizar a los demás, experimenta también una exigencia de liberación" Masiá Clavel (Antropología de la Fragilidad).

¿"Tener Hijos" o "Ser Padres..."? No nacimos siendo padres pero sí siendo hijos. Esto lo vamos "viviendo" a lo largo de toda nuestra vida, al punto que podríamos decir que, por esa experiencia acumulada, nos volvemos especialistas en "hijeidad"...
Pero un día, arrima a nuestra orilla un hijo "nuestro" y con ello el desafío novedoso de la maternidad / paternidad. Conocemos mucho de ser hijos, en cambio, sobre ser padres sólo sabemos por ese "reflejo" que tuvimos o tenemos de nuestros propio modelo de familia.
Queremos ser padres a nuestro modo, tratando de no repetir estereotipos "negativos" ("cuando yo sea..., no voy a cometer esos errores que cometieron conmigo", nos decimos para adentro...).
Los que ya somos padres, sabemos perfectamente que aquel deseo de serlo "a nuestro modo" no es nada fácil, porque se nos cuela por las grietas de la memoria una "inconsciente compulsión a la repetición".
Los invito a charlar sobre todas estas experiencias y preocupaciones y sobre los desafíos de temas como el amor, la autoridad, los límites..., en esas relaciones con esos "locos bajitos" que en muchos casos, ya nos sacaron una cabeza de altura...

"La Prudencia: virtud del sentido común" La Prudencia, una virtud central, "cardinal", en el marco del mundo Antiguo y Medieval, fue perdiendo reconocimiento en una Modernidad marcada a fuego por los deberes o las convicciones.
Sin embargo, no podemos ignorar su importancia como virtud "instrumental", al servicio de otras virtudes y en vistas de una acción oportuna. Podríamos hoy renombrarla y hablar de ella como una "sabiduría práctica", como el "arte de evaluar" o como la virtud del "sentido común". En medio de nuestra vorágine cultural, la Prudencia es sinónimo de sensatez y nos acerca a la sabiduría...

Correspondencias "filosóficas" ¿Qué quiero decir con el título de este Café Filosófico, qué contenidos supone, cuál es la intención de este encuentro? Bien, les cuento que quiero acercarme con ustedes a la vida misma de algunos hombres y mujeres que, en el campo de las ideas, marcaron su propia época. Ver cómo sus pensamientos nacieron de esa experiencia personal, de la mirada de sus tiempos históricos, de sus propios dilemas y desafíos más profundos, de sus pasiones, traiciones, dolores y alegrías.
Es la ocasión para acercarnos a filósofos y filósofas de "carne y huesos" y hablar, a partir de la intimidad de sus cartas, de temas como la gratitud, la justicia, el amor, la vivencia de Dios, los miedos, la libertad, el dolor, el mal...
Leer una carta es entrar en el túnel de la historia, hacer pie en una geografía, retratar una sociedad, espiar mundos privados que siguen vivos y tocar el corazón de estos hombres y mujeres que dieron sustento al pensamiento universal.
Los invito a "ser los destinatarios" de estas correspondencias que también, por que no, fueron escritas para nosotros...

"Las dinámicas del poder en la trama familiar" Cuando pensamos en "el poder" lo pensamos a lo grande: "poder militar, político o económico..." y descuidamos el hecho de que en todas nuestras relaciones se pone en juego una dinámica de poder, es decir, una forma de sujeción, de dominación, de intento de dirección de las conductas de los demás...
Los matrimonios, las familias, no son ajenos a esto y no es un tema fácil. Digo, porque es polémico, movilizador y porque invita quizás más a mirar hacia otro lado que a la misma realidad de la pareja que constituimos...
Y en la familia se distribuyen los roles y las funciones casi impensadamente, según los criterios sociales vigentes, pero tal distribución supone siempre una cesión o quita de poder que puede implicar figuras de dominación o dependencia, de sometimiento o sumisión que toman la forma de lo económico, lo sexual, lo emocional y que lleva en muchos casos a una realidad tan cruda como esta: "el dinero es tuyo, pero los hijos son míos".
Sí, de esto queremos hablar: de los mandatos sociales con los que carga el varón y la mujer al unirse en una pareja, de las extorsiones dramáticas a las que lleva la propia ceguera o perspectiva sexual, de las venganzas que se ejecutan de modo oculto y como resultado de macerados resentimientos...
Sí, acerca de esta realidad queremos pensar y hablar con vos, ¿querés...?

"Epicuro, Tomás de Aquino y Albert Camus: tres filósofos de la libertad"
Tres períodos muy distintos y distanciados en el tiempo: la época helenística del siglo IV aC, el medioevo "escolástico" del siglo XIII, la terrible primera mitad del siglo XX..., pero una misma decisión para pensar, vivir, luchar contra los miedos humanos, las estructuras dogmáticas, las ideologías dominantes...
Te invito a conocerlos, a transitar por sus mundos, sus ideas, sus convicciones...

"Pensando nuestro modo de habitar" ¿Qué mundo habitamos? ¿Cuál querríamos construir? ¿Qué hacemos para hacerlo posible? ¿Por qué nuestro señorío o domino sobre el medio pareciera reducirse a las reglas de juego del mercantilismo y la tecnocracia? ¿No es posible aplicar otras experiencias civilizatorias de mayor armonía con el entorno social y natural? ¿Entre la utopía y la resignación: qué está a nuestro alcance?
Sobre estas y otras cuestiones intentaremos pensar y respondernos en este encuentro.

"Del tiempo medido al tiempo vivido" El tiempo no es sólo una medida externa, el ritmo de las horas de las bolsas de las grandes metrópolis o las aperturas o cierres de nuestros negocios u oficinas... Es otra cosa: es la tensión entre el pulso del cosmos y el de nuestra sangre palpitando en nuestra sienes. Es un tiempo universal, que se hace elástico y personal en cuanto decidimos el compás al cual queremos danzar la propia existencia.
El tiempo de la modernidad fue la voracidad de la precisión y el dominio del instante, que convirtió al reloj en la mínima expresión de la eficiencia y la productividad y redujo el minuto a la variable dinero.
El precio que estamos pagando es muy alto: la malla que rodea nuestra muñeca pareciera no ser más que el eslabón, el último eslabón que encadena nuestro pulso al pulso de los mercados...
Te invitamos a pensar juntos cómo hacer para que "Cronos" (1) no devore a "sus hijos"; para ver cómo "el tiempo" puede ser también Duración, Pausa, Eternidad, Flujo de vida interior, Momento henchido de encuentros y presencias...
(1) Cronos: deidad griega que representaba el tiempo y que devoraba sus hijos al nacer, para no ser despojado de su trono por alguno de ellos.

"El amor..., en los tiempos que corren..." Sociólogos , filósofos, pastores o clérigos, terapeutas, comunicadores sociales, todos hablan del amor en estos "tiempos que corren"...
"Que corren" por "ser presente" pero más aún por las características de vivir en un "turbocapitalismo" que tiene por eje la velocidad en los órdenes de la información y el transporte y que parece alcanzar también a toda forma de vínculo.
Se habla entonces del amor "light" o "líquido" para representar uniones fugaces, sin mayor compromiso, responsabilidad ni profundidad. ¿Es así?
Por ejemplo, el filósofo francés Paul Ricoeur habló del pasó de modelos amorosos fuertemente institucionalizados a una nueva relación que descubre la ternura de la comunión sexual y la historiadora Michel Perrot sostiene que no rechazamos "el nido" pero si "el nudo", porque aprendimos a valorar la libertad individual y las relaciones igualitarias y flexibles, más conformes al deseo y el amor que el deber y la norma.
Te invito a profundizar en este tema y ver si nuestras relaciones "corren" dejando atrás el amor o "transitan" inéditas formas de expresión y encuentro...

"101 experiencias de filosofía cotidiana..." Éste es el título de un libro de Roger-Pol Droit, profesor de filosofía de varios liceos franceses y columnista del matutino Le Monde. Su obra es un muy buen disparador para hacer un Café filosófico reflexivo/vivencial, donde podamos rescatar muchas experiencias de todos los días que nos lleven a vivir una vida más examinada, más conciente y lúcida, más plena y congruente. "Tratar de no pensar" , "Escuchar la propia vos", "Mirar dormir a otro", "Sacarse el reloj", "Ir al propio velatorio", "volver a un lugar de la infancia", "ponerse en la piel de quien despreciamos u odiamos, etc. etc. Estos y otros "ejercicios" pueden llevarnos a modificar nuestra cotidiana manera de vivir, pensando, sintiendo, actuando de otra manera.
Algunos de los ejercicios serán presentados para hacerlos luego en casa; otros los haremos en el mismo encuentro, pero sin mayores "exposiciones" de los asistentes y respetando siempre su privacidad e intimidad. No se pierdan este "juego de la razón..."

"Entre la palabra y la escucha..." Somos "animales lingüísticos"; se ha dicho por allí que "el hombre es el lenguaje". La realidad del hombre supone una trama discursiva...
Con LA PALABRA nombro dando sentido a "una realidad" que es a la vez el eco, la interpretación que mi grupo de pertenencia dio a ese entorno. Así, el lenguaje nos constituye socialmente desde una tradición que reclama un aprendizaje...
Nos permite organizar un mundo de significados que nos integra al grupo, a la vez que nos inserta en una realidad "ordenada". Sí, es la palabra la que nos hace entrar en un "marco de significaciones" que me permiten comprender, organizar, "construir mi mundo", pero como un "co-relato del mundo de esos otros significativos", porque la palabra es, por antonomasia, cultural y toda cultura está "situada".
La palabra..., herramienta poderosa que nos permite nombrar, significar, configurar el entorno, pero nombrar es definir y definir es "recortar un mundo" de una determinada manera. Por eso la palabra es a la vez "apertura" y "cierre": nos abre a la maravilla de "una realidad" a la vez que nos cierra a la multiplicidad de "otras".
He aquí el milagro y el límite de la palabra porque mi comprensión de ese "mundo" nace con la impronta de mi grupo de pertenencia ¿Cómo romper el cascarón de mi propio discurso que no es más que la palabra ya dicha por mi raza, mi pueblo, mi familia? ¿cómo flexibilizar el lenguaje ya moldeado para darle lugar a otras significaciones y a otras voces?
Será la aparición del otro, del "distinto", la que me habilite a salir de ese ensimismamiento cultural, pero sólo en la medida que le deje lugar con LA ESCUCHA. Sí, la palabra nos constituye..., pero la palabra está también dirigida al otro, supone interlocutores, intercambio de perspectivas, puesta en juego de discursos diversos y multiplicadores.
Este juego es el ida y vuelta del "diá-logo", este logos que supone tanto "dos" inter-locutores como oyentes. Sólo este ejercicio nos permitirá dinamizar "las palabras originales", muchas veces fosilizadas, para hacer lugar a un círculo virtuoso que nos abra al encuentro del otro, que es distinto por el solo hecho de tener "su voz" para comunicarse y que "espera y demanda" un alguien dispuesto a escucharle...
Te invito a este Café para que "nos dejemos atravesar" por la palabra...

"El difícil arte de escuchar..." En la vida cotidiana hay muchas interferencias, ruidos que nos dificultan y hasta impiden escuchar o ser escuchados y que son motivo de análisis en el campo de las “estrategias de la comunicación” … Pero en esta ocasión queremos ir algo más allá a la hora del análisis, para poner el acento en otros aspectos que son menos manifiestos, porque tienen que ver con los constructos familiares o nuestra dimensión emocional y devalúan enormemente las posibilidades de una "escucha" más transparente, consciente, directa, rica, “cordial”, sana… “Escuchar mejor” implica todo un aprendizaje que supone una toma de conciencia de nuestros límites, una real disposición de apertura al otro y la adquisición de ciertos hábitos y recursos comunicacionales. No es algo fácil, pero creo que es un esfuerzo que vale la pena, si lo que está aquí en juego es mejorar nuestros vínculos, especialmente con quienes nos son más cercanos y significativos en nuestra vida de relación. Te invitamos a participar de este encuentro, para que podamos tener un "mejor reconocimiento de nuestra forma de escuchar..."

Las urgencias de una nueva conciencia ecológica”. Las actuales condiciones del medio ambiente son un desafío ineludible que nos pide respuestas inmediatas. Ya el Jefe Seattle (símbolo de lo que Raimon Panikkar llama “ecosofía”, una “sabiduría del habitar humano”), nos transmitía en su celebrada alocución de mediados del siglo XIX que “la tierra no pertenece al hombre sino que es el hombre el que pertenece a la tierra”. El filósofo español Jordi Pigem, en su reciente libro Buena crisis, nos dice expresamente que tenemos que cambiar nuestra actual mentalidad depredadora por la del jardinero, lo que se inscribe en una nueva lógica postmaterialista… La crisis actual no se puede eludir,  es global y tiene un alcance tanto  social (hambre, desnutrición, analfabetismo, etc.) como ecológico (deterioro acelerado del medio ambiente, recalentamiento global, etc.) y ambas se  inscriben en un mismo patrón de conducta que se funda en un producir irresponsable basado en la codicia y el lucro  y en un consumir irreflexivo y automático.En nuestro encuentro filosófico queremos proponer una mirada distinta, que no es nueva pero que se presenta ahora con una urgencia inédita. El crecimiento económico y material sobre el que se montó el proyecto civilizatorio moderno  tiene hoy unos límites cada vez más precisos y nos muestra su otra cara: la faz desfigurada del medio ambiente y de quienes lo habitamos. Hoy  no podemos engañarnos, ya no es posible sostener este “desarrollo” que implica tal grado de inescrupulosidad en la utilización de recursos naturales, producción y  consumo de bienes superfluos.Afirmo Gandhi alguna vez que “en el mundo hay suficiente para las necesidades de todos, pero no hay suficiente para la codicia de algunos” y es esta codicia de pocos, sumada a la indiferencia o desidia de las mayorías, lo que nos pone frente a esta situación inédita donde se juega la suerte del planeta y de sus habitantes, entre los que nos contamos nosotros, los humanos.Se trata no sólo de modificar algunas conductas frente al medio ambiente natural y social sino de asumir el compromiso de pensar en los otros que nos rodean y también en los que vendrán… Se trata de una nueva conciencia que “pone en caja” la actitud de dominio y avasallamiento y que revisa sus “hostilidades” para con “lo diferente”: la naturaleza, “el próximo”, etc.Sí, nos enfrentamos a la necesidad de proponer una nueva sabiduría..., la que Daniel Goleman llama “inteligencia ecológica” y define como: “la capacidad de percibir conexiones entre las actividades humanas y todas sus consecuencias en los sistemas naturales y sociales”. Los invito a compartir y profundizar juntos en esta problemática y pensar alternativas para estos desafíos del presente…

"El tiempo del ocio..., un ancla existencial". Hace ya unos años Josef Pieper, en su clásico libro "El ocio y la vida intelectual", definió al ocio como una "actitud del alma" (yo modestamente lo reformularía como "una disposición del hombre"), "un callar", "un dejar de hacer", "una contemplación festiva", "la gozosa actividad de la no-actividad".
Los griegos comulgarían con estas palabras y también de alguna manera el hombre medieval, pero nosotros en cambio somos los herederos de la sociedad moderna del trabajo, del esfuerzo prometeico, del tiempo reducido a "utilidad", de la vorágine de la actividad, de un mundo de producción, venta y compra de mercancías donde Cronos -el dios griego del tiempo-, devora a sus hijos al nacer para que nadie lo saque de su pedestal.
Es que entre nosotros el tiempo es dinero" y esto nos hace vivir "neg-ociosos", es decir, "no-ociosos", porque estamos en una sociedad que nos define por lo que tenemos y el tener se mide en términos de cantidad: "cuanto más tenés, más sos". La trampa es que "tener no es gratuito": demanda más ingresos y esto "nos consume la vida", implica una mayor entrega personal al trabajo, a la "producción de riqueza" y la consecuencia está a la vista: hay menos tiempo disponible para los afectos, la contemplación, el OCIO EXISTENCIAL...
Bueno, fijate, si "no tenés nada que hacer", te invitamos a "compartir un rato de ocio..." :-)

“El precioso presente...”. Tengo la convicción de que en general transitamos la vida sin estar “presentes en el presente”... Algunas veces, porque nos quedamos anclamos en un pasado que se percibe internamente como lastre o como ese tiempo donde “todo fue mejor”…Otras veces porque nos dejamos llevar por la angustia de un futuro que avizoramos preocupante o por la expectativa de algo ilusorio que quizás nunca se concrete. En cualquier caso, la vida pareciera escurrirse entre las manos y todo: tareas…, vínculos…, emociones…, se diluye perdiendo intensidad y posibilidad de dicha. Estar en el presente sería vivirlo como un cruce de caminos de la existencia personal donde confluyen el aquí y el ahora, el pasado y el presente en esto que somos, reconectándonos con las acciones que nos expresan ordinariamente (las tareas cotidianas, los viajes, la comida, el descanso…) y con las redes vinculares que expanden nuestro “si mismo” (la familia, los amigos, la naturaleza, lo sagrado…). Los invitamos a revisar “los pensamientos” que invaden nuestro presente personal donde, probablemente, las ansiedades y búsquedas de seguridades del “ego” nos distraen de vivir más atenta y serenamente el hoy. Sí, en definitiva, los invitamos a compartir el “precioso presente”…

¿Qué nos pasa a los varones frente a las mujeres de hoy?: los hombres de más de 40 fuimos educados en un mundo donde la situación de las mujeres era muy distinta de la actual. Estas últimas décadas, al menos en Occidente, han sido marcadas por los avances de lo femenino en el campo jurídico, político, laboral, cultural, además del cambio drástico en su modo de vivir la sexualidad, la maternidad, la pareja…
 Son mujeres más independientes en su forma de pensar y en la toma de decisiones y muchas disponen de sus propios recursos económicos. Hacen más lugar a sus deseos, manejan su cuerpo y su sexualidad, se sienten más seguras y competitivas, etc.
 Pero:
 - ¿Qué nos pasa a nosotros, los varones, en este escenario donde las mujeres  se están reposicionando así?
 - ¿Cómo vivimos nosotros nuestra masculinidad, desde la vieja matriz machista, autoritaria y patriarcal en que fuimos educados, en un mundo que ahora nos reclama una mayor sensibilidad, ternura, intuición…? 
 - ¿Cómo nos sentimos frente a una mujer que irrumpe en el “trabajo de mercado” como una competencia hasta no hace mucho impensada?
 - ¿Cómo vivimos la tensión entre el viejo modelo autoritario de la familia patriarcal y una nueva realidad familiar donde la mujer se nos presenta como una compañera y una igual?
 - ¿Cómo elaboramos nuestra sexualidad en un terreno donde, como en ningún otro, la mujer alcanzó una gran autodeterminación sobre su cuerpo y sus deseos?
 - ¿Qué nos supone ser padres hoy, cuando los viejos patrones de autoridad masculina que incluso justificaban la violencia física y psicológica y presentaban como indiscutida a la primacía del padre son reemplazados por modelos que nos proponen educar en un marco de diálogo y respetando derechos, sensibilidades, libertades…?
 - ¿Cómo nos sentimos en una cultura en la que nacimos para ser “machos” y hoy nos propone “feminizarnos…”, hacernos más tiernos y sensibles?
 Más allá de que “unos seamos de Marte y otras de Venus”, más allá de nuestras manifiestas diferencias fisiológicas y morfológicas, nuestro psiquismo se configura en un mundo signado por la trama socio-cultural y ésta se ha trasmutado tan radicalmente en los últimos años que reclama un “barajar y dar de nuevo” en el orden de los vínculos y especialmente en el tema de las relaciones entre géneros.
 Fuimos criados en y para  un mundo que ya terminó o que al menos está en franca retirada y el nuevo nos reclama cambios para los que no estamos suficientemente preparados. Sí, considero que estamos viviendo en un “mundo nuevo”, con otros paradigmas que suponen un reordenamiento de los valores, que presentan distintos modelos culturales, que muestran una multiplicidad de tipos de familias y una liberalidad sexual  impensadas hace medio siglo atrás y que representan todo un desafío a nuestra creatividad para poder vivir mejor con ese otro u otra que está ahora a nuestro lado “compartiendo” cuando no “compitiendo”, en cada uno de los escenarios en que interactuamos.
 Este encuentro es:

  • una reunión pensada para varones que queremos abrirnos y participar de este mundo distinto, mundo que le está permitiendo a la mujer entrar “por la puerta grande” …
  • Es también un encuentro para mujeres que quieren entender un poco mejor los comportamientos de los varones con los que comparten la casa, la crianza de los hijos, la cama, la charla de café, el trabajo, la calle, en definitiva… la vida.
  • Es, finalmente, por que no, una oportunidad de diálogo para parejas que aspiran a una mayor comprensión de aquel o aquella a quien aman.

Los  esperamos…

"Check -in..., Check-out": me dije, leyendo un libro de Friedhelm Moser - un colega alemán ya fallecido que hacía referencia al tema-, “por qué no hablar en el próximo encuentro de los sábados de la experiencia de viajar”. Sí,  considero que, ciertamente, puede ser estas unas de las vivencias más significativas de la vida, si sabemos capitalizarlas y si es así, ¿por qué no reflexionar sobre ella…? 
Sin duda que recorrer otras geografías, ir más allá de nuestros propios horizontes geográficos, es algo que puede ser fascinante: poder disfrutar bellezas naturales o arquitectónicas quizás nunca vistas, la riqueza y muchas veces la dificultad de practicar otras lenguas, el desafío de otra gastronomía, el feliz contacto con seres queridos que hace un tiempo no vemos y/o el intercambio cultural con otros grupos humanos y sus diferentes hábitos….. La lista de situaciones podría seguir.   Moser dice algo muy sabio: “Lo fundamental del viaje no es el cambio de sitio, sino el cambio de conciencia”. Sin duda puede resultar una experiencia que amplíe significativamente nuestras perspectivas, nuestras formas de comprender y valorar, en definitiva, abre nuestro campo de la conciencia, como afirma nuestro autor que más adelante agrega: “viajar es conocerse a sí mismo y a los otros, o, mejor dicho, conocerse a uno mismo conociendo a los otros”.    
¡Claro que sí!, viajar es mirarse en el espejo de los otros y éste es el “reflejo” ideal, el reflejo  por excelencia, porque es el único que da nuevas respuestas… Un espejo que nos devuelve sólo nuestra repetida imagen resulta aburrido e irrelevante... 
Mas allá de los límites económicos que no ignoramos (en una realidad como la Argentina donde las crisis económicas son tan espasmódicas) viajar, aunque sea aquí nomás, cerquita, puede ser una alternativa de reencuentro interior, de reflexión, de acción de gracias, de amistad y cariño familiar recuperado, de llenarse los ojos y el alma de colores, perfumes y sabores no habituales, porque viajar pone siempre en juego nuevas sensaciones que hacen “danzar” a todos nuestros sentidos.  
Afortunadamente mucha gente viaja para esto, aunque es cierto también que están aquellos que sólo viajan para coleccionar fotos de lugares turísticos que  a “uno como uno no le pueden faltar” o para pavonearse entre los amigos o compañeros de trabajo del último lugar exótico que ha conocido. Yo invito a mi vino filosófico a quienes se cuenten entre los primeros. En cuanto a los otros, no tengo nada contra ellos, pero escuchar una reflexión sobre la importancia de viajar les va a resultar probablemente insignificante y además no van a poder comprar ningún souvenir. 
Dice Moser algo que me resulto gracioso y espero no tomen a mal: “Mete a un hombre espabilado en la cárcel y tendrás un libro como la Consolación de la filosofía de Boecio. Envía un tonto a hacer un viaje alrededor del mundo y tendrás un tonto bronceado”   (entiendan bien, el estar bronceado no dice nada malo de uno, la tontería en todo caso estaría en no usar protector :-) 
Me decía además, como última pensamiento para esta invitación a mi próxima charla, que “un viaje” es también una metáfora poderosa… Sí, podemos considerar que “la vida” es un viaje o incluso lo es “la misma muerte” para concepciones religiosas. Hay “procesos interiores” de maduración, de  reflexión filosófica, de transformación espiritual… que son también verdaderos viajes… 
Sí amigos/as, hay viajes y VIAJES… 
Si este sábado quieren "VIAJAR", los espero para hacerlo juntos… 

La historia moderna: ¿un cuento europeo? Análisis crítico de la realidad histórica de los últimos siglos

La ética en la empresa: ¿desafío o simulacro? Análisis crítico de nuestros modelos éticos empresariales.

Etc.., Etc..


Acerca de mi libro

"Filosofía práctica: encuentros para repensar la vida"

de Edit. Epifanía

Puede conseguirse:

Solicitándomelo personalmente

En HOLOS CAPITAL

Av. Córdoba 4448 (entre Araoz y Julián Álvarez) -Tel: 4775-3622/3638.

En HOLOS SAN ISIDRO

Alsina 114 (a 2 cuadras de la estación de San Isidro) - Tel: 4743-2252/ 1191

En el local Deva´s de San Isidro.

Martín y Omar 433 e/25 de Mayo y Chacabuco. Tel: 4742-1006

En La Editorial EPIFANÍA:

Palacio Barolo - Av. de Mayo 1370 - Piso 14 of. 367/368
-Ciudad de Buenos Aires - Tel.: (0054-11) 4381-4152
epifanialibros@yahoo.com.ar

O en la librería de confianza

INDICE del Libro:

ENCUENTRO 1: ¿Ser comodines o figuras del mazo de naipes?

PROBLEMÁTICA EJE: nuestra actitud filosófica

OBJETIVO: recuperar nuestra capacidad de asombro y predisponernos a una actitud más receptiva de lo que acontece.

ENCUENTRO 2: "Somos una hebra en la trama del mundo"

PROBLEMÁTICA EJE: el habitar humano

OBJETIVO: revisar nuestro modo de instalación existencial, en vistas de un "estar habitando" más conciente y responsable.

ENCUENTRO 3: " Sócrates, Atenas y la cicuta"

PROBLEMÁTICA EJE: el bien

OBJETIVO: reflexionar sobre las propias convicciones y compromisos éticos

ENCUENTRO 4: " En el fondo de la caverna de Platón"

PROBLEMÁTICA EJE: la noción de verdad

OBJETIVO: reflexionar sobre las "representaciones" de la realidad

ENCUENTRO 5: "Camus, Sísifo y una piedra para cargar"

PROBLEMÁTICA EJE: la Libertad o autoapropiación de la existencia personal

OBJETIVO: reflexionar sobre cómo enfrentar los desafíos del vivir desde una experiencia auténtica

ENCUENTRO 6: ¿Yo "y" Tú o Yo "o" Tú?

PROBLEMÁTICA EJE: Las relaciones Interpersonales

OBJETIVO: reflexionar sobre la calidad de nuestros vínculos con los otros.

ENCUENTRO 7: Nietzsche, el loco y "la muerte de Dios"

PROBLEMÁTICA EJE: La religión

OBJETIVO: reflexionar sobre nuestras creencias en torno a lo sagrado.


 

 


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